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¿Qué es invertir y por qué hacerlo?

Todos tus objetivos de largo plazo, como comprar una casa, ahorrar para el retiro, pagar la educación de tus hijos, entre otros, requieren de cierto monto de dinero. Para poder asegurarte de tener el dinero que necesitas en el futuro, es recomendable invertir parte de tu dinero desde hoy. 

Invertir es poner a trabajar tu dinero con la intención de que genere un rendimiento o retorno en el futuro. La inversión tiene como objetivo obtener un valor superior al monto que invertiste inicialmente.

¿Por qué invertir? 

Hay dos razones principales por las cuales debes invertir: (1) Para vencer la inflación y (2) para obtener las ventajas del interés compuesto.

1. Para vencer la inflación:

La inflación es un término que se escucha en todos lados, pero no todos entendemos bien qué es o cómo nos impacta La inflación es el término que se usa para referirse a los incrementos de precios en los bienes y servicios (es decir, todo lo que compras y consumes) de una economía durante un periodo de tiempo. Seguramente has escuchado a tu abuela decir algo similar a: “Uyy, cuando yo era chica me compraba estas papas con 20 centavos de peso” – mismas papas que hoy cuestan mucho, mucho más. Es más, creo que hoy, con 20 centavos ¡no alcanzas a comprar absolutamente nada!. 

Es justo la inflación la que ha hecho que los precios de estos productos incrementen a lo largo del tiempo. Esto significa que, por la inflación, el dinero que recibiste hoy y que tanto trabajo te costó ganar, va a ir perdiendo valor o capacidad de compra a medida que pasa el tiempo. 

Por ejemplo, si hoy puedes comprar 30 hamburguesas con $3,000 MXN, en 10 años solo podrás comprar 21 (asumiendo una inflación anual del 3.5%). 

La inflación puede variar con el tiempo por diferentes factores. Como referencia, el Banco de México trabaja para mantener la inflación anual entre 2% – 4% por lo que es razonable esperar que la inflación anual sea del 3% +/- 1%.  Pero no voy a entrar en demasiados detalles aquí porque se podría  escribir un capítulo entero de un libro sobre este tema. Pero sí hay un mensaje importante que quiero resaltar: si tu dinero está en efectivo, está perdiendo valor constantemente.

Es por esta razón que es importante invertir. La mejor manera de protegerse contra la inflación es invertir tu dinero en algo que incremente su valor en el tiempo, brindando una tasa de retorno mayor a la inflación. Un ejemplo es el mercado de valores. Históricamente, las inversiones en la bolsa de valores han ofrecido rendimientos que superan la inflación si las mantienes durante mediano o largo plazo. Repito, mediano o largo plazo, ya que en el corto plazo es otra historia.

2. Para obtener las ventajas del interés compuesto: 

Explicado de manera simple, el interés compuesto es el tipo de interés que nos permite generar ganancias de las ganancias generadas en períodos anteriores. 

El concepto es simple: Si inviertes $100 MXN el día de hoy con un 5% de retorno anual, al final de año tendrás $105 MXN. Luego, gracias al interés compuesto, el próximo año vas a generar ganancias de 5% de retorno anual, sobre los $105 MXN que ahora tienes (en lugar de los $100 MXN con los que originalmente comenzaste). Y así sucesivamente. Cuando le das a tu dinero suficiente tiempo para generar muchas ganancias con interés compuesto, el crecimiento puede volverse exponencial. 

Si comienzas temprano, ahorras de manera constante e inviertes de manera inteligente, tu dinero puede crecer de manera realmente sorprendente con el tiempo. En 40 años, esos $100 MXN que invertiste hoy, podrían valer $704 MXN. Esta es la “magia del interés compuesto”. Ojo: toda inversión conlleva un riesgo de perder tu dinero, más de esto abajo. 

¿Estás convencida y lista para invertir? ¡No tan rápido!

Antes de comenzar a invertir es necesario realizar un análisis y planificación financiera: debes entender muy bien tus gastos, debes de tener dinero ahorrado para el corto plazo (como un fondo de emergencia), y en caso de tener deudas, debes asegurarte que estén  controladas (es decir, no tener deudas de tasas muy altas). 

Además de esto, hay 3 conceptos super importantes que debes de saber y de considerar antes de invertir: 

1. Riesgo-Retorno 

El concepto de riesgo-rendimiento es un principio de inversión que indica que mientras más riesgo tiene un activo, mayor es la recompensa o retorno. Esta es una regla de oro para las inversiones. Lo más importante que debes aprender de ella es que antes de invertir, debes de saber cuál es tu tolerancia al riesgo y de poder medir correctamente el riesgo del activo en el que quieres invertir.  Diferentes tipos de inversiones tienen diferentes niveles de riesgo. Escoge aquellas que vayan de acuerdo al nivel de riesgo que estas dispuesta a tomar. 

2. Diversificación

Cuando se trata de invertir, piensa siempre en hacerlo de manera diversificada. La importancia de la diversificación radica en que un portafolio construido con diferentes tipos de activos generará, en promedio, mayores rendimientos a largo plazo y reducirá el riesgo de cada una de las posiciones individuales.

Es fácil entender por qué los portafolios de inversión tienen menor riesgo conforme más diversificados están. Considera el ejemplo de un portafolio conformado únicamente de acciones de una sola compañía. Si algo negativo le sucede a esa compañía, puede que la acción  pierda valor y los inversores pierdan todo su dinero. Sin embargo, si una cartera está invertida de manera equitativa en 10 acciones de diferentes compañías y una de las 10 compañías enfrenta una vez más una crisis que hace que sus acciones pierdan todo el valor, la cartera o portafolio solo sufrirá una pérdida del 10%.

Y esto pasa también cuando incorporas en un portafolio distintos tipos de activos como una mezcla de bonos y acciones, o activos de distintas industrias o países. En general, a medida que a un portafolio de inversión se le incorporen más activos con diferentes características, menor será el riesgo del portafolio, debido a que la relación entre los rendimientos de activos y el riesgo de cada uno causará una disminución en el riesgo total. 

Un punto muy importante es que la manera en la que te diversifiques debe de ser en torno a tus metas financieras y en el momento en el que te encuentres en la vida. A este concepto se le conoce como “Asset Allocation” o asignación de activos. La idea es simple. Por ejemplo, si eres más joven, puedes tener una asignación de activos más enfocada en el crecimiento, inclinándote más hacia las acciones (más riesgosas) que hacia los bonos (menos riesgosos) ya que puedes tolerar más riesgo para obtener más retorno. Si eres mayor y estás más cerca del retiro, tu mezcla de activos debe estar más inclinada hacia activos menos riesgosos como bonos, y menos hacia activos más riesgosos como acciones. 

3. Horizonte de tiempo

Un horizonte de tiempo más largo está asociado con una volatilidad más baja. La volatilidad mide qué tanto y qué tan frecuente cambian los precios de un instrumento financiero como una acción o un bono durante un periodo de tiempo determinado. Cuando el precio se mantiene relativamente estable (no cambia tanto) se dice que la volatilidad es más baja. 

En períodos de tiempo más cortos, las acciones tienden a tener mayores fluctuaciones de precios. Durante períodos de tiempo más largos, las acciones históricamente han producido retornos positivos que pueden compensar los riesgos a corto plazo. Esto no significa que las acciones no sean riesgosas a largo plazo, si no que es es más probable que las acciones tengan rendimientos positivos en el largo plazo.

Explicado de otra manera, imagínate que entras al mercado de valores hoy y compras una acción de tu empresa favorita. Mientras más pronto te quieras salir (vender la acción), es más probable que el día que decidas venderla puedas experimentar una pérdida de tu dinero debido a que vendiste en un periodo donde la acción está bajando de valor; es decir que por alguna razón el precio de tu inversión está por debajo del precio al que la compraste. Mientras más tiempo te mantengas (o en términos más formales, más largo sea tu horizonte de inversión), la probabilidad de tener que vender a un valor menor del que compraste disminuye. 

Conclusión

Invertir puede parecer difícil y abrumante, y por eso nos puede asustar comenzar a hacerlo. Sin embargo, ¡no tiene por que serlo! De hecho, hay muchas maneras sencillas de invertir. Lo más importante para invertir es escoger una estrategia de inversión y apegarse a ella. Conocer los conceptos de riesgo-retorno, diversificación, y de horizonte de inversión te ayudará a encontrar la estrategia de inversión que sea más adecuada para ti. Recuerda que dejar tu dinero en  efectivo causa que pierda valor, y por eso es sumamente importante invertir tu dinero para tus metas a largo plazo. Además, recuerda que mientras antes empieces a invertir mayores serán los beneficios del interés compuesto. 

Esperamos te haya gustado mucho este post y que se hayan resuelto muchas de tus dudas. Si tienes preguntas, ¡no dudes en dejarnos un comentario! Además te recomendamos leer nuestro blog: “5 errores comunes al invertir por primera vez” para seguir aprendiendo de las mejores prácticas al invertir. 

Nota: Este artículo se proporciona únicamente con fines informativos o educativos y no constituye una forma de asesoramiento individualizado. Recuerda que toda inversión lleva un riesgo de pérdida. Esperamos que este artículo te haya ayudado a aclarar muchas dudas y a aprender sobre la importancia de invertir. 

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5 errores comunes al invertir por primera vez

Al momento de buscar generar un ingreso extra, una alternativa muy atractiva es comenzar a invertir parte de nuestros ahorros en algún activo financiero o no financiero (depósitos, acciones o propiedades). Debido a la situación actual, especialmente con la caída de precios de la bolsa de valores a nivel global y la incertidumbre causada por la pandemia, cada vez más escucho a gente pidiendo recomendaciones y tips para invertir sus ahorros de manera inteligente.

Desafortunadamente, muchas personas empiezan con ciertos preconceptos errados al momento de animarse a invertir, lo cual hace que terminen tomando decisiones erróneas y, en algunos casos, perdiendo gran parte del dinero que les costó tanto trabajo ahorrar. La parte más triste es que estos preconceptos pueden ser fácilmente evitados con educación financiera.

Para invertir de forma exitosa es esencial empezar con fundamentos claros antes de analizar alternativas de inversión. Por este motivo, este artículo busca dar recomendaciones generales que se deben de considerar antes de empezar a invertir en cualquier activo (acciones, depósitos, bonos, oro, propiedades, etc.) y se basa en el curso de Fundamentos de Finanzas que enseño en la Universidad del Pacífico en Perú. Compartiré los 5 errores al invertir más comunes que he visto: 

1) No considerar todas las dimensiones de inversión

Evitar cometer este error es el objetivo de la primera sesión del curso de Fundamentos de Finanzas que enseño. Al momento de tomar cualquier decisión de inversión, es clave considerar tres principales dimensiones: i) retorno, ii) riesgo, iii) horizonte de tiempo. Brevemente revisaremos cada una de ellas.

i) Retorno: Es la dimensión más evaluada y considerada y viene a ser el retorno potencial de tu inversión. De la frase anterior, la palabra más importante es “potencial”, ya que muchos confunden retorno potencial con retorno pasado, lo cual puede llevar a una decisión errada. Por ejemplo, al momento de comparar una inversión, es común analizar cómo los activos rindieron el año pasado y asumir que tendrán un retorno similar en el futuro. Un claro ejemplo de esto es lo que ocurrió con el Bitcoin (BTC). Después de llegar a un precio de casi 20,000 dólares americanos por unidad, actualmente su precio es menor a la mitad de éste. Conforme iba aumentando, cada vez más personas se atrajeron a invertir por los retornos pasados, sin hacer un análisis del retorno “potencial”. No estamos diciendo que analizar retornos pasados no es útil, ya que consideramos que puede darnos información relevante. Sin embargo, el error viene de proyectar estos retornos y esperar recibir los mismos en el futuro.

Una vez clara la diferencia entre retornos pasados y retornos potenciales, el siguiente paso es definir tu retorno objetivo. Para poder entender esto, es necesario decidir cuál es tu objetivo de inversión, es decir la razón principal de la inversión. Por ejemplo, un motivo puede ser viajar a Europa el próximo año o ahorrar para la educación de tu hijo. Cual fuera el objetivo, es importante entender cuánto dinero necesitas y dentro de cuánto tiempo lo necesitas (como lo veremos con más detalle en la dimensión de horizonte de tiempo) y, posteriormente, transformar este objetivo de ingreso en un porcentaje que te ayudará a elegir los activos financieros más relevantes. 

ii) Riesgo: Representa la probabilidad de que tu inversión rinda por debajo de lo esperado. Entender la dualidad riesgo-retorno es clave para tomar cualquier decisión de inversión. La relación de retorno-riesgo dice que en un mercado que funciona de manera eficiente, un mayor nivel de retorno viene ligado un mayor nivel de riesgo “arriesgar para ganar”. Teniendo esto en consideración, el criterio de decisión óptimo no es buscar el activo que dé un mayor retorno, sino el activo que genere un mayor retorno ajustado por riesgo. ¿Cómo maximizar este ratio? Diversificando tus inversiones. Invertir en activos que funcionen bien en diferentes etapas del ciclo económico (Por ejemplo, oro en caso haya una recesión y acciones mineras en caso haya un auge), maximiza tu retorno ajustado por riesgo, aumentando las probabilidades que tu inversión sea exitosa.

iii) Horizonte de tiempo: El horizonte de tiempo representa el tiempo que puedes dejar tu dinero invertido o el tiempo que puedes esperar para recibir el retorno de tu inversión. Por ejemplo, si estás pensando en comprarte una casa en dos años y deseas invertir para llegar a conseguir el dinero para pagar la cuota inicial, tu horizonte temporal será de 2 años. Comprender este horizonte temporal es muy importante, ya que, dependiendo de éste, algunos activos serán más atractivos que otros. Para un horizonte de 3 meses, invertir en un depósito a plazo puede ser una alternativa atractiva, mientras que, para un horizonte de 10 años, invertir en la bolsa de valores o una propiedad puede ser mejor.

Ligado al horizonte de tiempo se encuentra la liquidez, que viene ser la capacidad de un activo de volverse dinero rápidamente sin perder su valor. Por ejemplo, un coche tiene una liquidez baja en comparación con un bono del gobierno, ya que para vender un coche de manera inmediata probablemente requiera que bajes considerablemente el precio de éste. Al momento de invertir, decide cuál es tu horizonte de tiempo y tu necesidad de liquidez y evalúa activos apropiados bajo esas condiciones.

2) No considerar la habilidad y disposición para tomar riesgo

La habilidad para tomar riesgo viene a ser tu capacidad de invertir en un activo y aguantar un escenario negativo. Considerar tu habilidad de riesgo te ayudará a entender si estás en la capacidad de invertir en activos riesgosos. Por ejemplo, una persona retirada que depende de sus ahorros para vivir los próximos 20 años de su vida tiene una baja habilidad para tomar riesgo, ya que si toma un alto riesgo y este no rinde como esperaba, puede terminar perjudicando fuertemente su futuro económico. Por otro lado, un recién egresado de la universidad que todavía vive con sus papas y está ganando su primer sueldo, tiene una alta disposición a tomar riesgo (Si estás dentro de este rango, por favor invierte en activos riesgosos y déjalo en la bolsa por algunos años, me lo agradecerás luego).

De la mano con la habilidad para tomar riesgo, viene la disposición a tomar riesgo, que en términos simples es tu disposición a perder tu inversión. Nadie quiere perder dinero, pero ciertamente algunas personas están más dispuestas a perder dinero y tomar más riesgos que otras. Esta pregunta es completamente personal. Sin embargo, si tienes una alta habilidad para tomar riesgo y una baja disposición para tomarlo, sería importante que consideres revaluar tus opciones, puedes estar dejando dinero sobre la mesa.

Para dar un ejemplo más claro de estos conceptos, hace algunos años me tocó manejar un portafolio de un inversionista privado. Este inversionista, que denominaremos Andrea tenía una muy baja habilidad para tomar riesgo, ya que prácticamente dependía de la rentabilidad de su portafolio para la mayoría de sus gastos corrientes, sin embargo, ella tenía una muy alta disposición para tomar riesgo. Andrea quería arriesgar gran parte de su portafolio con la esperanza que estos activos le den un retorno muy alto, pero con la probabilidad de que pierda una gran parte de su portafolio. En ese sentido, mi rol como gestor de inversiones fue recomendarle disminuir su disposición y alinearla con su habilidad de tomar riesgo.

Para entender tu habilidad para tomar una inversión es importante hacerte alguna de estas preguntas:

¿Cuál es el riesgo de los activos que estoy evaluando?
Es importante definir el riesgo potencial e interpretarlo como posibles pérdidas dentro del portafolio. Puedes utilizar como referencia las mayores pérdidas que ha tenido ese activo en el pasado o pérdidas de activos similares. Con esto podrías determinar por ejemplo que el activo en evaluación en un escenario muy negativo podría hacer que pierdas 30% de tu inversión.

¿Qué pasaría si pierdo un alto porcentaje de mi inversión?
Si la respuesta es que te verías afectado de manera muy negativa (impacto directo en tu estilo de vida) lo más probable es que tu habilidad para tomar el riesgo en evaluación sea limitada.

¿Qué porcentaje de mi riqueza estoy evaluando invertir?
De la misma manera, esta pregunta ayuda a entender que tan importante es esta inversión dentro de tus finanzas personales, mientras más alto sea el porcentaje, menor habilidad a tomar riesgo.

¿En qué etapa de mi vida me encuentro?
Como mencionamos anteriormente, mientras mayor y más dependiente de tus ahorros seas, menor habilidad para tomar riesgo

3)  Elegir una inversión porque “me la recomendó una amiga”

Evaluar e informarte es clave antes de decidir si un activo es recomendable como inversión. Muchas veces escuchamos a alguien (amiga, colega o familiar) decir que ha invertido en algún activo y lo presenta como una gran alternativa. Por favor, tengan mucho cuidado con estas recomendaciones, especialmente si vienen de personas sin experiencia real en el mundo de inversiones. Ray Dalio, billonario y uno de los inversionistas más famosos del mundo, menciona en su libro «Principles» que uno de los criterios para evaluar las recomendaciones de cualquier de persona va ligada a su nivel de «Believability», que viene a ser la experiencia de esta persona haciendo recomendaciones de forma exitosa o a la clara estructura lógica de sus argumentos recomendando su inversión. Desafortunadamente, muchas personas suelen mostrar su opinión y dar recomendaciones sin estar informadas del tema. En línea con esto, la recomendación de una amiga no es en si mala, sin embargo, es importante que evalúes si esta recomendación está justificada por un alto nivel de Believability o no. Esto es importante para proteger tanto tu dinero como tu relación de la persona que hizo la recomendación.

Adicionalmente, es importante entender los incentivos de la persona que te ha dado la “recomendación”. Una persona que tiene acciones de una acción de una empresa puede dar recomendaciones de compra por diferentes motivos, por ejemplo, puede ser que el activo tenga un alto valor potencial y que su recomendación no tenga ningún conflicto de interés o, por otro lado, puede ser que la empresa no tenga un alto valor potencial pero que la persona necesita que más personas compren la acción para que el precio suba y rentabilice su inversión. Esta clase de acciones son reguladas y en la mayoría de los casos se solicita que la persona o empresa mencione si tiene algún conflicto de interés para recomendar una inversión (Común en blogs y en empresas que elaboran reportes de recomendaciones de inversión). Si tu amiga o familiar te hace una recomendación de inversión, es importante que le pidas que revele si tiene alguno de estos conflictos de interés.

4) No considerar tu total portafolio de activos

Este es uno de los errores al invertir más comunes. Para tomar cualquier decisión de inversión es indispensable entender cómo esta inversión específica afecta a tu portafolio total. Con portafolio total nos referimos a toda la riqueza que tienes. Esto incluye activos financieros (bonos, acciones, etc.) y no financieros (propiedades, activos fijos y capital humano). Una vez que entiendas la composición de tu riqueza total y el nivel de diversificación de tus activos financieros y no financieros, será más fácil que entiendas cómo cualquier decisión de inversión afecta a tu portafolio total.

Esto quiere decir que, así como tu portafolio de inversión, tu riqueza total actualmente tiene un riesgo y retorno potencial y existe la posibilidad de diversificar aumentando el retorno esperado y reduciendo el riesgo. Asimismo, no considerar tu riqueza total en una decisión de inversión puede resultar peligroso. Un ejemplo de esto le ocurrió a una amiga hace unas semanas. Esta persona trabaja en el sector financiero y su empleador le ofreció venderle acciones de la empresa a 20% por debajo del valor de mercado si las mantenía por un periodo cercano a dos años. Esto desde un punto de vista netamente de retorno suena bastante atractivo (20% de rentabilidad prácticamente inmediata). Sin embargo, no considera el riesgo y la diversificación de tu portafolio. Al trabajar en una empresa, tu capital humano se encuentra invertido en esa compañía y en ese sector. Entonces, si en adición a exponer tu capital humano, expones tu capital financiero, corres el riesgo que, en un escenario negativo, afectes tu economía dramáticamente. Esta situación les ocurrió a muchas personas que trabajaban en Enron antes que la empresa quebrara. Desafortunadamente, Enron tenía un atractivo plan de emisión de acciones para sus empleados, lo cual motivó a muchos de ellos a tener un porcentaje significativo de sus ahorros invertidos en acciones de Enron. Cuando Enron quebró, estas personas se quedaron sin ahorros y sin empleo. Algunos estudios mencionan que, al considerar retorno ajustado por riesgo, por lo menos se debería de pedir 50% de retorno adicional en los programas de acciones para empleados para justificar el riesgo adicional que la persona está tomando.

Yendo a un caso mucho más general, una gran parte o todo nuestro capital se encuentra invertido en nuestro país, lo cual expone gran parte de nuestra riqueza a lo que pueda pasar en el mismo. En un país emergente, el riesgo de que un escenario negativo ocurra en los próximos 20 años es relativamente alto. Por este motivo, algunos han tomado la decisión de cubrir su posición de riesgo invirtiendo en activos extranjeros, siendo el más común de estos el dólar americano. Ahorrar una parte de nuestro portafolio en dólares nos ayuda a disminuir nuestra exposición a riesgo país. Sin embargo, ahorrar todo nuestro portafolio en dólares nos expone completamente a la volatilidad de corto plazo del tipo de cambio. 

5) No tomar decisiones de manera objetiva

Los seres humanos no somos del todo racionales y, como los ganadores del premio nobel Richard Thaler y Daniel Kahneman presentan, esto se ve reflejado en nuestras decisiones de inversión. Daniel Kahneman trabajo en el entendimiento de sesgos heurísticos.En términos simples un heurístico es un proceso que nuestro cerebro realiza de forma automática para facilitar nuestra toma de decisiones. Puede ser que no nos lleve a la respuesta correcta, pero nos lleva a una respuesta aproximada de manera casi inmediata. Los heurísticos son una parte muy importante de nuestro día a día y nos permiten decidir de forma fácil sin mucho esfuerzo. Sin embargo, en ciertos casos nos llevan a tomar decisiones equivocadas de forma sistemática. La ciencia de las finanzas del comportamiento incluye decenas de sesgos heurísticos, para este artículo mencionaremos 2 de los más importantes:

Uno de los sesgos demostrados por Daniel Kahneman es el sesgo de «availability», el cual dice que las personas suelen darle un mayor peso o probabilidad a un evento dependiendo de la facilidad de recordarlo. Por ejemplo, después de una caída fuerte del precio de una acción, las personas tienden a asignarle una mayor probabilidad a este evento (la caída del precio) versus otros eventos posibles (la subida del precio), lo cual los motiva a vender ese activo a pesar de que el evento más probable de este activo sea una subida del precio. Este sesgo puede explicar parcialmente porque las personas tienden a comprar una acción cuando el precio ha subido y venderla cuando el precio ha bajado. La situación actual ocasionada por el COVID ha llevado a la caída de los precios de muchos activos financieros lo cual puede representar una atractiva decisión de inversión. Sin embargo, el sesgo de availability puede causar que algunas personas al ver las caídas terminen vendiendo sus activos en el peor momento posible. 

Richard Thaler, por otro lado, definió el sesgo de «endowment», el cual dice que uno suele darle más valor a un activo cuando lo posee versus cuando no lo posee. Aplicado a inversiones, este sesgo heurístico nos dice que las personas suelen tomar la decisión de no vender una acción simplemente porque ya la tienen a pesar de que si tuvieran el dinero en lugar de la acción no la comprarían. De forma racional, ambas decisiones deberían de ser similares dado que en ambos casos se está decidiendo entre tener el efectivo o tener la acción. Entender este sesgo y evitarlo puede ayudarte a tomar mejores decisiones de inversión e incluso mejorar tu vida amorosa.

Conclusiones

Tomar una decisión de inversión acertada no es fácil y, como hemos resumido en este artículo, requiere i) entender las dimensiones de los activos posibles a invertir (Retorno, riesgo y horizonte temporal), ii) analizar tu situación personal (Disponibilidad y habilidad para tomar riesgos, así como tu riqueza personal) y iii) evaluar cualquier posible sesgo externo (Recomendaciones de otros) o interno (Sesgos heurísticos) al momento de tomar la decisión. Claramente, existen otros factores a tener en consideración, sin embargo, si logras evitar cometer los errores explicados en este artículo, mejorarás significativamente las probabilidades de lograr tus objetivos financieros. 

Espero que este artículo te haya ayudado a mejorar tu proceso de toma de decisiones de inversión. Si el artículo te pareció interesante o hay algún tema del que te gustaría escuchar con mayor detalle déjalo en los comentarios. Este artículo fue una colaboración de Gonzalo Chávez, profesor de finanzas y blogger en inversionsimple.com. Puedes ver su artículo original aquí y junto con eso muchos artículos sobre inversiones y finanzas personales.